Nacho Vidal, al borde de la cárcel por la muerte de un fotógrafo: este sería el motivo
La Fiscalía de Valencia ha solicitado una pena de cuatro años de prisión para el actor porno Nacho Vidal, acusado de homicidio imprudente por la muerte del fotógrafo José Luis Abad durante un ritual con una sustancia conocida como “veneno de sapo bufo” en julio de 2019.
Según el escrito de acusación, el Ministerio Público atribuye el mismo delito y la misma pena a la prima del actor, quien también participó en el ritual. Además, la fiscal solicita que ambos indemnicen conjunta y solidariamente a los hermanos de la víctima con 20.000 euros a cada uno, más los intereses legales.
Los hechos ocurrieron el 28 de julio de 2019 en una vivienda propiedad de Nacho Vidal, ubicada en Enguera (Valencia). Ese día, el actor, reconocido consumidor y promotor de los supuestos efectos terapéuticos del “veneno de sapo bufo”, dirigió un ritual en el que se utilizaba una pipa para inhalar la sustancia.
Durante la ceremonia, el fotógrafo inhaló el compuesto siguiendo las indicaciones del actor. Según la acusación, a los pocos segundos comenzó a convulsionar y se desplomó, mostrando signos de asfixia. Pese a ello, ni Vidal ni su prima interrumpieron el ritual de inmediato ni alertaron a los servicios de emergencia.
El actor trató de reanimar a la víctima sin poseer conocimientos médicos y tras varios minutos sin éxito, la llamada al 112 se realizó 20 minutos después del desvanecimiento. Cuando los sanitarios llegaron, José Luis Abad ya había fallecido.
La autopsia determinó que la causa inmediata de la muerte fue una parada cardiorrespiratoria provocada por una reacción adversa a drogas de abuso. El informe forense también reveló que el fotógrafo había consumido cocaína entre uno y cuatro días antes del ritual, lo que aumentó significativamente el riesgo cardiovascular.
De acuerdo con la Fiscalía, los acusados debían conocer los riesgos de la sustancia, así como las posibles interacciones con otros estupefacientes, y actuaron “sin la mínima prudencia ni rigor”.
Por su parte, el abogado Javier Vilarrubi, representante de los hermanos del fallecido, ha solicitado siete años de prisión para Vidal y su prima, añadiendo además un delito contra la salud pública. También reclama tres años de cárcel para un tercer implicado, un amigo del actor encargado del mantenimiento de la vivienda, al que se acusa de encubrimiento por intentar eliminar pruebas tras el suceso.
Según la acusación particular, el ritual “fue irracional, temerario y muy peligroso”, y los acusados actuaron “sin ningún tipo de rigurosidad, a pesar de conocer la peligrosísima sustancia que hacían inhalar a la víctima”.
El caso de Nacho Vidal reabre el debate en España sobre el uso de sustancias psicotrópicas en rituales pseudoterapéuticos, especialmente aquellas derivadas del sapo Bufo alvarius, cuyo potente componente, la 5-MeO-DMT, provoca intensas alteraciones de la conciencia y puede ser potencialmente letal.
Mientras tanto, la defensa del actor insiste en que la muerte fue un accidente imprevisible, y que Nacho Vidal no actuó con intención de causar daño. El juicio se prevé para los próximos meses en la Audiencia Provincial de Valencia.
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